Capítulo I:
El texto habla en un principio sobre la llegada del embajador italiano Mariscotti dentro de un contexto donde argentina estaba bajo la presidencia de Marcelo T. de Alvear, este se presenta en un acto de la alta burguesía en el teatro Colon rodeado de jóvenes de camisas negras preparados para cualquier disturbio que se genere. Hubo una gran revuelta, ya que un acto anarquista parece haber sido el que irrumpe el encuentro, con propagandas y alzando sus voces, provocando el desorden, es así como surge la presencia de Severino di Giovanni en este primer capítulo, conocido desde entonces por sostener su ideología como un temible agitador anarquista.
En estos primeros párrafos el autor relata esos hechos como un momento de autoritarismo de parte del Estado, con la intención de callar las voces de los oprimidos y es Di Giovanni el militante que no calla su ideología ante nadie, sorprendiendo hasta a los propios policías que lo aprendieron por llevar con orgullo sus ideales anarquistas.
Es interesante la recopilación de anécdotas y escritos que hace el autor por parte de varios militantes que han tenido la posibilidad de trabajar con él, describiéndolo como antifascista, un hombre que vestía humildemente, de rasgos bien conformados y que con pasión se dedicaba a la propaganda de sus ideas libertarias.
Capitulo II:
Al lanzar su artículo “El reino de los pájaros” donde di Giovanni hacía referencia a los fascistas que se fueron criando en otros partidos, comienza a sentir que “L’avvenire” no lo representa totalmente a sus ideas libertarias, él es más individualista, y es en este capítulo donde me resuena el nombre de Renzo Novatore a quien di Giovanni le dedica varios escritos admirándolo y describiéndolo como un héroe antifascista, explicando sus luchas y su caída, es un modelo a seguir del cual busca profetizar sus acciones y llevarlas a la práctica, es así como para seguir la lucha antifascista funda el “Grupo anárquico individualista Renzo Novatore”. Es importante recalcar que a partir de este momento comienza una lucha entre el fascismo y el antifascismo que marca un antes y un después en la vida de él, que si es cuestión de problematizar, estos conflictos lo llevaron a estar en la mira de las autoridades y el estado.
Por otra parte sus escritos muestran cómo se adentró a la teoría y se comprometió en la lucha antifascista, plasmando así sus ideas libertarias, es así que llevo a cabo la lucha por sus compañeros anarquistas que estaban en Estados Unidos condenados a muerte, Sacco y Vanzetti, actúa como organizador y convoca a sus pares para que unidos marchen por su libertad, es increíble que antes de poder concretarlo se viera envuelto en los incidentes del Teatro Colon pero eso no impidió que su actividad se detenga sino todo lo contrario.
Aunque la fuerza policial del gobierno radical se haya unido con la policía fascista y lo tengan en la mira, pudo ver cumplido su sueño de lanzar el primer número de su revista “Culmine”, en condiciones precarias pero alentado por sus ideales anarquista.
Dejo de lado el individualismo para ser algo más pluralista como dice el autor, sus notas están llenas de aliento para aquellos oprimidos o exiliados por el gobierno y brinda homenaje a aquellos héroes que hicieron justicia por mano propia como Kurt Wilckens (quien mata al coronel Varela, militar masacrador de los obreros Patagónicos) y siguieron la lucha desde el exilio, también deja plasmado hasta el lado más sensible de Giovanni con sus notas y poesías que describen hasta el lado más efímero de la vida, puedo decir que para la época la revista fue un aporte cultural muy rico para esa sociedad que permanecía a la espera de emanciparse.
Por otro lado cabe recalcar la lucha que tuvo junto a todos los demás militantes en 1925 y 1926 para evitar la pena de muerte de Sacco y Vanzetti, y pienso que esa lucha también llevo a concientizarlo para cambiar el formato de “Culmine” a un periódico de batalla que apoya y difunde las ideas anarquistas.
El atentado a la embajada de Estados Unidos fue un hecho que a mi parecer el gobierno radical siguio los pasos de la embajada para encontrar un culpable sin importar con la brutalidad y la represión con la que desvalijaron y se llevaron documentos tanto de La Antorcha como de Culmine y la casa de Severino, apresando a gente inocente. La falta de libertad de expresión y como se manejaba el gobierno de la época para mantener una alianza con el gobierno de Estado unidos y Italia parece más una traición al pueblo.
En lo últimos párrafo de este capítulo se describe a Di Giovanni más abierto a aceptar el debate y la discusión con los organizacionistas, también recaudando fondos para las víctimas de la represión con folletos, volantes y obras de teatro de donde se obtenían fondos para financiar “Culmine” y es cuando más muestra su interés a la propaganda por el hecho, poniendo toda su fe en que a la sociedad se la cambia con la acción de los individuos.
Cabe resaltar por otro lado como se generó una brecha en el movimiento, Severino los identifica como Anarquistas puros y otros no tan Anarquistas, estando el del lado de “La Antorcha” critica a la otra ala que forma parte de “La Protesta” y el FORA donde el autor hace notar sus diferencias.
A pesar de varias mudanzas Severino siguió publicando y defendiendo a los libertarios y apoyando los atentados que siguieron por mucho tiempo en contra de Mussolini, el Estado radical y la policía. Mientras tanto el continuó en la lucha por la liberación de Sacco y Vanzetti aunque el final de ello termina con la ejecución de la pena de muerte por parte del gobierno Estadounidense, pero mueren alzando la voz al grito de ¡viva la anarquía!
Capitulo III:
Al comienzo de este capítulo el autor deja en claro que quien fabricaba las bombas para los atentados fue Di Giovanni como en los meses siguientes. Luego de haber residido en la casa que le alquilo la familia Scarfo y tener sus primeros encuentros con América, donde conoció el amor, debe mudarse al ser buscado por la policia nuevamente.
Se nota la indignación con la que trata el tema de Simón Radowisky, haciendo un reclamo al Estado por mantenerlo en la cárcel de Ushuaia aun sabiendo su condición, aunque el estaba padeciendo una enfermedad el Estado ponía por encima las causas por las que lo apresaron que el bienestar del individuo, en una especie de acto maquiavélico y de venganza por cobrarse de alguna forma todos los atentados que se hicieron en su contra.
Los atentados de Di Giovanni llevaban un mensaje siempre, por los ejecutados, por los enterrados en vida en cárceles, por los desheredados, pero no era previsto que estos tuvieran víctimas inocentes aunque para el todo aquel que es parte de una organización es responsable también, como paso en el atentado al City Bank y el Banco de Boston. Los medios anarquistas justificaron este hecho aunque haya dejado a muertos inocentes comparándolos con Sacco y Vanzetti.
Por otro lado Aguzzi compañero de di Giovanni, pero que ocupa una posición pacifista en todo esto, trata de explicar el atentado en “La Antorcha”, él es necesario para di Giovanni por sus ideas y sus métodos. El objetivo de Aguzzi era buscar la verdad pero por otro lado di Giovanni no se lamentaba por sus atentados simplemente lo llamaba “la dinamita rebelde”.
A rescatar otro detalle es que “La Protesta”, el otro sector de la anarquía, aceptaba la democracia burguesa, era un signo de decadencia la acción violenta de los desesperados y la reduccion a “un mero ateneo de discusión de ideas”. El golpe militar del año 30’ mostraría esa decadencia.
El acto de confiscar volantes que pedían la liberación de Radowisky y como otra vez Severino fue interrogado por la policía muestra como la dictadura no daba tregua y seguía los pasos de él, sea cual sea el incidente en contra del gobierno se lo tenía en la mirada culpable. En consecuencia a la represión surge la gran huelga de la FORA y Di Giovanni aunque siempre ínsito a la autoridad, siguió publicando sus atentados en “Culmine”, repudiando a la política.
Luego de los atentados Giovanni comienza a vestir traje y sombrero negro, desde el evento sucedido en City Bank siempre llevara ese atuendo para los atentados, como sucedió con la llegada de Capanni al consulado de Italia pero lamentablemente una vez más yo no puedo defender estos hechos, murieron 7 fascistas y 2 que no eran fascistas además de los 34 heridos, ¿de qué manera la violencia se erradica con más violencia? Son medidas extremistas que han dejado ha inocentes en el medio de la represión.
Capítulo V:
En este capítulo se relata el amor de Di Giovanni con América Scarffo, hija de la familia Scarffo quien en un principio les alquilo una casa continua a la de ellos, desde ahí el vínculo que se formaría entre Paulino y Alejandro Scarffo seria imprescindible para llevar adelante todo lo que se propondría.
Él le escribe hasta tres cartas diarias relata Bayer, enviadas por varios mensajeros que no sospechaban que eran cartas de amor. El 17 de Agosto de 1928 decidieron unirse y dos días después él le escribe una carta que va a ser la más significativas de todas, demostrando todo el amor que sentía por ella.
En este contexto se lleva a cabo un intento de atentado al buque Appipé donde se forjan las relaciones de Di Giovanni con Miguel Arcángel Rosigna y Emilio Uriondo con quien llevara a cabo golpes para financiar sus publicaciones y pasara a formar parte del Anarquismo expropiador.
América lo defiende y forma una relación con Teresina y sus hijos, ayudándolos para más adelante cuando el, condenado a muerte, le pide a la propia América que los cuide, lo que hace notar el autor es que él fue responsable en todo momento con ella y sus relaciones cercanas.
Por influencia de Severino, América se vuelve una seguidora de sus ideas anarquistas y su apoyo incondicional, es así como en una carta relata su amor por él, defendiendo su postura, exponiéndose en la revista más leída del anarquismo individualista.


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