La concepción antropológica y cultural de Descartes


Descartes es considerado el padre de la filosofía ya que ha reemplazado el problema del ser por el problema del conocer. Según él, no conocemos las cosas sino las modificaciones del sujeto mismo. Este constituye el principal problema filosófico para Descartes: EL CONOCIMIENTO. Es el mismo conocimiento ya que lo único que podemos conocer es el conocimiento.

Descartes toma al conocimiento como punto central, cuyo fundamento es encontrado en la certeza. Para encontrar este principio de certeza, emplea un método: la duda. Esta no es la duda escéptica, la cual duda de todo hasta de su propio dudar, sino que la empleada por Descartes es la duda cartesiana, que tiene por finalidad salir de la duda.

Él duda de los conocimientos que se le han fundado en los comienzos de su vida. Dichos conocimientos son originados por los sentidos, y estos últimos, no son exactos sino que tienden a engañar.

Con respecto a las verdades inteligibles, las cuales son captadas por el entendimiento y no por los sentidos, no podrían ser dudadas. Sin embargo, Descartes debe dudar de ellas, según el método que ha puesto en práctica y por ende introduce una hipótesis para facilitar su duda: incorpora la existencia de un ser maligno que pueda engañarlo, poniendo en duda esas verdades inteligibles.

Por lo tanto, se encuentra entre dudas, pero no puede dudar de todo, sino que existe algo de lo cual falta dudar, “si bien eh dudado de todo, de lo único que no puedo dudar es que estoy dudando. Si dudo pienso, si pienso soy. Por lo tanto soy un ser que piensa, y eso no puede dudarse”

Descartes no pudo dudar que soy un ser pensante. A partir de dicho principio, concluye:

  • -          De ahora en más, no hay que admitir nada como verdadero que no sea claro y distinto como lo es la percepción del sujeto.
  • -          La realidad debe ajustarse al sujeto. La realidad se limita a lo que el sujeto ve. Lo que el sujeto no percibe, no es. Si no se percibe no es, no existe.
  • -          Descartes reduce la realidad a la totalidad del ser, lo que no es delimitado por mi mente, no es. Lo que no es, es superstición.
  • -          Reduce el ser a las regiones de la realidad.


Para Descartes, se originara una dificultad, fundada sobre su hipótesis del ser maligno, el cual puede también engañarlo y poner en duda si es verdadero lo observado.

De tal manera solo Dios puede asegurar que lo claro y distinto que el percibe es verdadero.

En el “YO PIENSO” de Descartes, existen ideas, las cuales se distinguen en 3 clases:

  • ·         ADVENTICIAS: “venir hacia”. Ideas que vienen desde fuera hacia nosotros. Estas se originan en los sentidos.
  • ·         FACTICIAS: fabricadas por la mente humana. Alejadas de la realidad, de lo existente.
  • ·         INNATAS: ideas desde el nacimiento.


Su vida estuvo atravesada, sobre todo, por dos procesos históricos, conocidos como la Guerra de Treinta Años -cuando Francia, con su aliada Suecia, logró desarmar el Sacro Imperio Romano Germánico- y la Guerra de la Fronda -las luchas de los nobles por conservar el poder contra la naciente monarquía absoluta-. No obstante, el pequeño Descartes tuvo una buena infancia, con los privilegios propios de su clase.

Estudió en el Colegio de los Jesuitas de La Fleche, uno de los más reconocidos de ese momento en territorio francés. Allí recibió una educación netamente escolástica que él mismo no dejó de criticar el resto de su vida, ya que no le proporcionaba las herramientas para buscar y pensar nuevos modos de entender el mundo. Algo que, con el tiempo, fue su única meta.

Luego de aquella renegada formación, estudió Derecho en la Universidad de Poitiers, de donde egresó en 1616. Dos años después, y con una curiosidad inacabable, se enlistó en el ejército de Mauricio de Nassau -líder del norte de los Países Bajos e hijo de Guillermo de Orange- para conocer más allá de la cotidianidad de su pueblo. Las expediciones militares le ofrecieron un poco más de mundo y perspectivas de ideas, mediante las cuales continuó repensando sobre las verdades absolutas que tanto lo obsesionaron.

En 1633 escribió el Tratado de la paz o del mundo, a partir de sus lecturas y adscripción a la teoría heliocéntrica de Copérnico. Sin embargo, se abstuvo de publicarlo, porque ya era noticia muy difundida el juicio y condena a Galileo Galilei por parte del Tribunal de la Inquisición. Por miedo, se autocensuró.

En vez de eso, se dedicó a publicar otros de sus trabajos, menores en comparación, que reunió con una introducción titulada "Discurso del método para bien dirigir la razón y buscar la verdad en las ciencias". En este texto, Descartes dejó en claro un método resumido en cuatro reglas, para ir en busca del saber verdadero de todo cuanto se pretendía conocer: evidencia, análisis, síntesis y recapitulación.

Con este escrito de 1637, el pensador realizó un giro enorme a todo lo conocido hasta entonces. Es que se trata de un gran momento cuando se desafía de forma absoluta el criterio de autoridad para abrazar definitivamente la razón. Para ello, sostuvo, dudaría de todo.

 

"Estoy seguro al menos de que existo y de que existo como algo que piensa. Esto que soy no es el cuerpo, sino una sustancia cuya esencia consiste en pensar", señaló Descartes en su texto. Allí, demostró que dudar es también un modo de pensar, y pensar es una prueba de la propia existencia. Por lo tanto, dijo el francés, "ego cogito ergo sum" (pienso luego existo).

 

El criterio para descubrir lo verdadero, entonces, no está en el objeto, en las cosas, sino en el sujeto, ya que la evidencia parte de las ideas y estas, según Descartes, son meras representaciones subjetivas. Desde allí, por lo tanto, creyó encontrar una verdad absoluta a partir de la cual podría llegar a todas las demás. Hoy, claro está, es una pretensión que la filosofía contemporánea abandonó hace tiempo.

Este "yo que piensa" revelado por el filósofo se difundió rápidamente por todo el Viejo continente. Por su enorme fama, Descartes entabló relaciones no solo con otros físicos, matemáticos, filósofos y médicos, sino también con muchas personalidades poderosas e influyentes del siglo XVII. Entre ellas, la Reina Cristina de Suecia que lo invitó a Estocolmo para que le enseñara filosofía en su propia corte. Descartes aceptó pero contrajo una pulmonía que puso fin a su vida, el 11 de febrero de 1650.

Fue apodado por Hegel como un "héroe del pensamiento", René Descartes se ganó la inmortalidad por ser uno de los primeros en ir más allá acerca de la totalidad de cuanto existe, de cuestionar la autoridad que definía qué creer y qué pensar, y por demostrar con inteligencia y sabiduría una nueva forma de concebir el mundo que habitamos y construimos. Tal vez, gracias a él, la humanidad entendió no solo que existía, sino también, y sobre todo, que podía tener un pensamiento propio.



El Pensamiento Antropológico y cultural de DESCARTES

Bibliografía y fuenteRELACIÓN ALMA-CUERPO: EL DUALISMO CARTESIANO Y LA REFUTACIÓN KANTIANA DEL IDEALISMO - Juan Sebastián García-Acevedo.

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