El pensamiento antropológico y cultural de Agustín de Hipona y Tomás de Aquino

San Agustín 354-430 D.C

Agustín de Hipona nació en Tapaste. Se convirtió al cristianismo a la edad de 33 años, su gran preocupación era conocer la verdad. Los maniqueos no le dieron una explicación lógica del mundo y se hizo académico, estos le habían prometido conducirlo a la fe en las escrituras por el conocimiento racional y así se propondrá alcanzar, por la fe en las escrituras, la inteligencia de lo que ellas enseñan. Creía que el asentamiento a las verdades de la fe debe ir precedido por algún trabajo de la razón, y además, puede ser demostrable que es legítimo creerlas y es la razón la encargada de hacerlo. Hay una intervención de la razón que precede a la fe, y hay una segunda intervención que le sigue. Esta doble actividad de la razón se resume en “comprender para creer, creer para comprender” ya que hay que aceptar por la fe las verdades que Dios revela si se quiere adquirir inteligencia de ellas que desde el contenido de la fe, puede ser alcanzada por el hombre.

En la academia de Platón tuvo la influencia de dos directores:

  • Carneade: que constituyó la segunda academia porque le dio una impronta personal a los estudios.

  • Arcesilao: que constituyó la tercer academia.


Ambos adquirieron la denominación de RELATIVISTAS ESCÉPTICOS (el escéptico es el que dice que no se puede conocer la verdad).

Era retorico (arte de la persuasión oral-escrita), aprendió la retórica del arzobispo Ambrosio pero no su prédica en cuanto a contenido sino en cuanto a su forma.

Mario Victorino hizo la traducción al latín de un escrito del filósofo neoplatónico Platino, del cual Agustín lee su obra haciéndose neoplatónico, vinculando su camino con el cristianismo y la filosofía neoplatónica.

El gran problema del medioevo es la relación razón – fe. La fe es la confianza que yo deposito en alguien pero no es una confianza ciega o irracional si no que es un acto racional. La razón consiste en hacer de la verdad creída una verdad sabida. Después de creer la inteligencia queda insatisfecha porque eso que tiene por verdadero sin verlo lo quiere ver y es lo que se produce en un creyente, usa su razón para hacer visible aquello que cree.

El fin del hombre es conocer y amar a Dios, verlo con evidencias. Es así como la teología es el método por el cual la fe busca ser entendida, tratar de comprender con la razón lo que se cree por fe.

La razón se nutre de la filosofía que sufre una purificación por la exigencia de fe y la creencia. Para que alguien viva como creyente debe saber lo que dice la fe, su inteligencia debe estar impregnada de los principios de esta, ya que si el pensar esta guiado por la fe también lo estará la gente, si esto no es así, el cristianismo sería algo muerto por que si la fe no guía los criterios de la inteligencia y de la vida humana es inexistente.

Agustín es un creyente y considera que el ser por excelencia es Dios, el cual es creador y pone todo el ser en la creatura, tanto la materia como la forma. Dios para crear se vale de ideas, formas que son distintas a la esencia, las ideas se identifican con él, son el mismo Dios que posee el modelo de todas las cosas, ósea las ideas. Dios es el origen, la unidad de multiplicidad, el ser inmutable, eterno, el que es uno y esta elevado a lo inmutable, es siempre del mismo modo, primero y supremo.

El afán de Agustín es encontrar la verdad, sigue un camino puramente racional para demostrar que el fin del hombre es Dios, es decir que es un ser finito destinado a lo infinito, lección que aprendió de Platón donde decía “el hombre es eros, deseo de infinitud” ya que está hecho para lo infinito y lo muestra yendo de lo EXTERIOR a lo INTERIOR y de lo INTERIOR a DIOS, ese es el camino para demostrar al hombre que su fin no está en lo finito sino que en lo infinito. El exterior es la sensación que pone en contacto al hombre con un objeto sensible que esta fuera de él, todo hombre tiene sensaciones y hay algunos que solo viven de ellas.

La definición de hombre de Platón ha ejercido gran influencia en Agustín. El hombre es el alma que se sirve de un cuerpo, cuando habla como simple cristiano, Agustín recuerda que el hombre es la unidad de alma y cuerpo, pero cuando filosofa vuelve a la definición de Platón, sosteniendo la trascendencia jerárquica del alma sobre el cuerpo. El alma solo le está unida al cuerpo por la acción que sobre el ejerce continuamente para vivificarlo.

 Si un objeto exterior hiere nuestros sentidos nuestros órganos sensoriales sufren su acción, pero como el alma es superior al cuerpo y lo inferior no puede obrar sobre lo superior, ella misma no sufre la acción ya que al alma no le pasa inadvertida esta modificación de su cuerpo. Sin sufrir nada, por su propia actividad saca su propia sustancia, una imagen semejante al objeto. Esto es lo que se llama una sensación. 

Las sensaciones son acciones que el alma ejerce y no pasiones que sufre. Entre las sensaciones, unas nos informan sobre el estado y necesidades de nuestro cuerpo, y otras sobre los objetos que le rodea. El carácter que distingue a estos sujetos es su inestabilidad.

No basta una sensación para que el cuerpo sufra una modificación, hace falta que el alma la advierta. Las sensaciones se constituyen de dos elementos:

  • La modificación del cuerpo

  • La advertencia del alma de dicha modificación.

Lo propio del hombre es juzgar esa sensación, no solo tenerla. Se puede juzgar gracias a las ideas que tiene el alma, previas al hombre y  que son un elemento universal que está en el interior. Esas ideas eternas, inmutables, están en él gracias a Dios que las ha puesto en su alma. El hombre no sería sin el ser divino que le da el ser y lo mantiene.

La idea agustiniana está en consonancia con la vida platónica. La verdad es percibida netamente por la inteligencia,  que es propia del platonismo. Heredo de la lección neoplatónica:



  1. “la verdad es de orden inteligible quiere decir que es percibida por la inteligencia (ideas)”


  1. “las ideas son objetivas”, el objeto es lo que está frente a mí ya que si esta frente a mí no es creación mía, es independiente de mí y de las manipulaciones, se vale en sí mismo. Las ideas objetivas no las crea el alma residen en ella.


Por lo tanto, para Agustín, la verdad no se construye simplemente se descubre. Admite un innatismo de las ideas pero no acepta la tesis de la preexistencia de las almas (las ideas se recuerdan) por que se contradice con la tesis cristiana de la creación desde la nada.

Ósea las almas no vienen a este mundo ya portando ideas por que las conocían en otro mundo ya que no sería verdad que Dios ha creado una cosa de la nada. Esta tesis la deja de lado por las exigencias de su fe.

Las ideas no se obtienen del mundo sensible, sino que estos universales están en el alma por que la palabra interior, Cristo (maestro interior que otorga la inteligencia) la pone en posesión a la inteligencia de dichos universales, y en eso consiste la ILUMINACION. Dios ilumina la inteligencia, ya que esta solo puede comenzar a entender si posee luz, esa luz son la ideas (de verdad, bien, belleza, castidad, etc.).

La diferencia entre Platón y San Agustín radica en que esos universales que están en el interior para Platón se hallan en el alma y ya estaban antes de venir a este mundo, refiriéndose a la preexistencia. San Agustín no admite la preexistencia en los hombres ya que son creados de la nada por Dios, están en el alma por que el maestro interior que está en uno (Jesucristo) pone en posesión dichas verdades, donde se halla la iluminación sin la cual la inteligencia no podría entender si no posee esas reglas universales. El alma se tiene que atener a las reglas eternas donde hasta un ateo juzga gracias a ellas, sino no podría juzgar, pero no se pregunta por la condición de estas reglas por eso no se remonta a Dios. 

L a educación para San Agustín es un proceso de interiorización, está dirigida a la perfección y purificación interior. Es un proceso de centralización donde dirá que el hombre debe acercarse al centro para centrar su vida. Al estar centrado mantiene relaciones centradas con los demás y la naturaleza. Es un problema interior, no exterior, porque el exterior es reflejo del interior.

La educación debe invitar a cada uno a dejar de lado lo sensible para concentrarse en sí mismo porque ahí está la verdad, que son las reglas eternas. Concentrado en sí mismo va a alcanzar la sabiduría, el uno de Platón, el Dios cristiano de San Agustín desde el cual todo se entiende.

Es importante reconocer a un ser infinito que esta sobre mí, lo que nos hace un ser dialógico porque ese hombre sabe que no es la verdad, puede conocer algo de Dios pero lo que conoce no es todo Dios, es limitado.

El hombre adquiere la noción de sí mismo en relación con los demás y nos da la idea de que nosotros no somos infinitos, es decir, nos ubica en la realidad (Proceso de centralización). Puedo dejar lo sensible para concentrarme en mí pero esto también puede ser peligroso porque yo puedo creerme que soy la fuente de esas verdades eternas, inmutables, creerme que soy Dios cuando no soy yo el creador de esas verdades.

Por eso la educación debe dejar lo sensible no para abandonarlo sino para iluminarlo de lo inteligible, ponerlo al servicio pleno del desarrollo del hombre y no ser esclavo de ello. Concentrarse en sí mismo viviendo en lo inteligible pero dándose cuenta que eso está en él y tiene una fuente por encima de eso. Esos son los pasos San agustinianos de la educación donde nos hace diferenciar la ciencia de la sabiduría. La ciencia  estudia regiones de la realidad, nos hace conocer lo particular y es mala cuando se absolutiza, porque se opone a la sabiduría y debiera desembocar en ella.

Es fundamental el encuentro de la fe con la filosofía neoplatónica, en el 391 Agustín es nombrado obispo de Hipona en África, tiempo después en el año 410 se da la caída del imperio romano, donde los creyentes de otras religiones culparon al cristianismo, Roma cayó porque los dioses romanos que protegían a la ciudad sintiéndose traicionados al aceptar la religión cristiana abandonaron a Roma a su suerte. En el 430 cuando los vándalos toman la ciudad de Hipona y estaba a punto de caer muere Agustín.

Los hombres cristianos que hablaban de la vida en el mundo divino se olvidaban de la vida acá y descuidaron la vida de la ciudad, es así como surge la obra “la ciudad de Dios” que es una teología y filosofía de la historia, cuenta los principios para interpretar toda la historia de la humanidad. La ciudad es una comunidad concorde de hombres concordis (significa tener un mismo corazón, un mismo sentir, pensar, querer), los principios comunes que hacen a la comunidad siendo esta unidad intencional y dinámica. 

Hay dos principios para entender todo el devenir que son el amor y el odio. Hay dos ciudades que se forman de acuerdo a que unos aman a Dios por sobre todas las cosas y otros aman a los semejantes y así mismos por el amor que Dios les dio. El uno (Dios) genera lo múltiple por un acto de amor, porque quiso compartir su perfección con nosotros, ya que si uno dice querer a Dios debe querer lo que Dios quiere.

Es así como la iglesia se puede identificar en diferentes estadios:

  • Triunfante: los que ven a Dios y han muerto en su gracia.

  • Purgante: ordenados hacia la visión de Dios, no completa.

  • Peregrinante: constituida por cristianos. Este estado no puede identificarse con la ciudad de Dios por que como el amor de Dios es interior es imposible saber.

Además para que un acto sea bueno debe ir acompañado de la intención subjetiva. El mal es una negación del bien, existe por el bien, pero no es una realidad sino sujetos que realizan el mal ya que el bien y el mal no están a un mismo nivel.


Santo Tomas de Aquino (1225-1274)

Se ubica en la alta edad media, Santo Tomas nace en Roca Seca, Nápoles. Quiso formar parte de la orden de los predicadores en contraposición a su familia que quería que formara parte de la orden benedictina. Luego de un año de encierro debido a su familia, se va a Paris a aprender de Alberto Magno en la orden de los dominicos.

Santo Tomas es cristiano y considera que Dios crea las cosas, no son eternas. Hay un ser que se basta a sí mismo para ser y crea de la nada, lo creado no se basta para ser. El ser divino pone todo el ser en la creatura y todos los seres están porque Dios les otorga el ser. Acepta la doctrina de Aristóteles donde los seres se componen de materia y forma lo que se considera una substancia corpórea.

Las inteligencias puras son formadas por puras formas lo que se considera una substancia incorpórea. El ser más perfecto es el más inmaterial, la forma y la materia son la esencia de algo, pero para que el alma del hombre determine a ser una cosa tiene que existir, por eso la razón última es el acto de ser porque sin este no habría forma y este no determina a nada a ser.

La substancia tiene una doble determinación, la primera es la esencia y la forma, y por otro lado a nivel de todo ser, el acto de ser. Las substancias corpóreas e incorpóreas son entes y Dios es el ser, todo lo creado es un ente.

Hay una discontinuidad por que no poseen al ser del mismo modo, pero si continuidad porque todos participan del ser. El ente es un participio del verbo ser, sujeto que en tiempo presente ejerce la acción de ser, no son aquellos que están compuestos por materia y forma solamente, sino también aquellos que son forma y para la forma es la esencia. 

Dios es el acto de ser, el existir mismo por eso lo primero en el orden del ser es Dios, él pone todo al servicio de la creatura la cual recibe a un ser aminorado, sino no seria. Es un límite del ser total, un límite positivo ya que significa ser. Dios no se desentiende de lo creado por que lo mantiene en el ser y lo conserva, donde los entes son esencias distintas del acto de existir, hay una distancia enorme entre Dios y los entes.

 Tanto el ser como el ente son pero no del mismo modo, por su forma de relacionarse se puede hablar de análogo, que quiere decir que es una parcela de la realidad, a través de ello no se puede aportar el acto de ser por que se refiere a una realidad limitada a lo múltiple. Estaría mal esa visión si se absolutiza.

El ente es de acto y potencia, porque tiene el acto de ser pero aminorado, no es la plenitud, la esencia lo restringe y es potencia. A nivel de esencia hay un acto que es la forma que se comporta como potencia con respecto al acto de ser que esta impuesto por encima de la forma.

La esencia de Dios es el existir y así explica Santo Tomas las cinco vías para demostrar que Dios existe:

  1. Parte del movimiento, se está gracias al movimiento por que se comienza a ser. Todas las cosas se mueven, pasan de la potencia al acto, pero no podrían pasar si no hubiera antes alguien que esté en acto. Nada puede moverse si no hay una causa que lo mueva. Si no existiera una primera causa que lo moviera nada se movería, esa primera causa es inmóvil porque si no lo fuera habría que buscar otra causa que moviera la anterior. Esa causa inmóvil es DIOS.

  2. Las cosas antes de moverse existen y en medida que son reales poseen un cierto grado de perfección. Nada puede ser causa eficiente de sí mismo porque para producirse tendría que ser anterior en cuanto a causa y a sí mismo en cuanto a efecto. Toda causa eficiente supone otra, la cual a su vez otra de estas causas se condicionan según un orden determinado. La primera causa explica la que está en el medio de la serie y la que está en el medio explica la última. La primera causa es DIOS.

  3. Los seres de este mundo son contingentes, algo puede ser como no ser posible,  y se oponen a lo necesario. Los seres contingentes son generados y se corrompen, desaparecen, suponen un principio generante. “El ser necesario por si, causa de todos los seres que le deben su necesidad no puede ser otro que DIOS”.

  4. Esta vía pasa por los grados de perfección que se observan en los seres, pero el más o el menos supone siempre un término de comparación que es lo absoluto. “Hay un ser que es verdad y bien en sí mismo, un ser que es causa de todos los demás seres y que es la perfección absoluta, DIOS”.

  5. El orden del mundo. Todas las cosas se mueven hacia un fin porque hay un orden y la regularidad con que alcanzan ese fin no puede ser más que intencional y querida, aun cuando carezcan de conocimiento. Este fin es posible si detrás de él hay una inteligencia ordenadora que imprime ese ordenamiento. “A esta inteligencia primera ordenadora de la finalidad de las cosas es Dios”.


Hay cuatro momentos en las vías:

  1. Todas las vías parten de hechos empíricos, de la comprobación con los sentidos.

  2. Principio de causalidad, todo efecto tiene su causa, de lo que no es por si es por otro.

  3. No se puede proceder al infinito en las causas, porque si no existiese una primera no existirían las intermedias.

  4. La conclusión que Dios existe.


Santo Tomas busca precisar y entender que significa cuando Dios dice a Moisés (Éxodo 3,14) “yo soy el que soy”, queriendo decir que es el único ser que se basta para ser porque es el mismo acto de ser.

Se plantea, como pensador, la cuestión de lo uno y lo múltiple (diferencia esencial entre Santo Tomas y Aristóteles):

  • Aristóteles ponía la forma como punto clave de la metafísica.

  • Santo Tomas dice que hay una raíz previa a la forma.

Es cierto que la forma me determina a ser hombre (alma racional) pero no me hace ser y existir, lo que me hace ser y existir es el acto de ser que Dios da y gracias al cual la forma es y me determina a ser.


Composición de los seres en el pensamiento de Santo Tomas:

  • Composición metafísica primera: donde la materia forma seres corpóreos.

  • Composición metafísica segunda: El acto de ser que constituye la esencia de un ser y lo que hace ser a toda esencia (seres corpóreos).

Lo que hace que el hombre sea hombre y no otra cosa es la forma. Todo ser corpóreo se compone de materia y forma pero hay otros seres que son puramente espirituales, por ejemplo los ángeles, que son pura forma porque carecen de materia, siguen siendo compuestos a nivel metafísico (no son Dios). Para que la forma determine al ángel a ser ángel y no otra cosa le hace falta el acto de ser que le haga ser. La forma constituye la esencia a quien lo hace ser es el acto de ser, Dios el acto mismo, es el acto puro.

El hombre es hombre pero no lo es plenamente porque en este mundo debe llegar a la plenitud como tal y cuando lo haga alcanza su objeto propio, es decir la inteligencia a la verdad y al bien, el alma a la belleza y para eso está el hombre en este mundo.

  • El ser en cuanto a lo conocido lo llamamos verdad.

  • El ser en cuanto a lo apetecido lo llamamos bien.

  • El ser en cuanto conocido y apetecido produce un gozo de la voluntad, de la inteligencia, en base a forma, al orden de ser y eso es la belleza.

El hombre está hecho para esto, que luego de recibir esa primera perfección debe alcanzar una segunda perfección a su acabamiento definitivo.

Para Santo Tomas la virtud es un hábito, un modo de ser permanente que posee una facultad que hace que pronto o fácilmente alcance su objetivo. Los hábitos se ejercitan repitiendo actos, si son hábitos que realizan lo bueno se convierten en virtud y al revés, si se disponen para el mal es un vicio. Pero hay virtudes cuyo sujeto es la inteligencia, la facultad de la inteligencia que le hacen obrar prontamente y de modo fácil que es la búsqueda de su objeto propio y de la verdad.

Nos hace falta solo conocer la verdad y disponer a la inteligencia para hacer un buen uso de lo que conocemos. La primera virtud es la justicia que hace a lo que corresponde cada uno, las virtudes intelectuales disponen la inteligencia en la búsqueda de su objeto propio ósea la verdad y las virtudes morales disponen la voluntad en la búsqueda del bien.

Desde el ámbito de la educación se cree que se propone hacer que el hombre inicial llegue al estado de hombre total, el hombre educado es el que posee las virtudes morales e intelectuales. Si poseyese toda la plenitud no habría búsqueda de ninguna otra cosa que no sea el fin. Dios no busca otra cosa más que a sí mismo, porque al ser perfecto no puede buscar nada fuera de él.

Por otro lado la moral es el movimiento de la creatura racional solo a un fin: La verdad y el bien. La felicidad no es lo primero, es un estado de gozo individual que sacia plenamente porque no aspira a nada más y enseña a poner en práctica las virtudes.


El hombre como ser social según Santo Tomas

“el hombre es social por naturaleza, es decir natural, que no depende de su querer unirse a los demás, el hombre necesita de los demás”.

Es social también porque hay un fenómeno universal en el que es el leguaje, el cual le indica una necesidad de comunicarse con los demás, si no tiene vida interior no puede establecer una comunicación interpersonal. La primera sociedad es la FAMILIA, pero es imperfecta porque no cuenta con todos los medios necesarios para que el hombre alcance su perfección natural. Para desarrollarse plenamente como hombre y alcanzar la segunda perfección hace falta el ESTADO que cuenta con todos los medios necesarios a nivel natural para que el hombre alcance su perfección natural. Si un estado que tiene por fin realizar la segunda perfección la obstaculiza es un contra estado porque no realiza su bien propio que es el bien común.


Concepción de la idea de GRACIA:

La gracia es un don que otorga Dios, al darle la gracia le da su misma vida divina de manera que el hombre que está en gracia posee una vida divina en el, por lo tanto su fin ya no es ser un hombre común sino que tiene un fin divino: conocer y amar a Dios,  cuyos medios para alcanzar este fin son la palabra de Dios y los sacramentos.

La sociedad que cuenta con estos medios es la IGLESIA, una sociedad sobre natural porque cuenta con elementos y medios no naturales. El cristiano es ciudadano de dos ciudades: de la iglesia y de la sociedad terrestre. Lo que hace el cristiano es practicar y vivir las virtudes naturales en grado perfecto a diferencia del creyente que instaura una nueva sociedad y lazos fundados en Dios y en la iglesia. 

Es así como Tomás nos explica que el todo no es uno solamente, sino que es uno y la multiplicidad de seres, ya que uno no puede entender una cosa aislada de la totalidad. Aquí hay dos posiciones:

  • Una salva lo uno y niega lo múltiple

  • Otra salva lo múltiple y niega lo uno

Tomas como cristiano piensa en uno, que es Dios quien creó unos seres diversos de él llamados creaturas. Como dice la creación, hay un ser perfecto, Dios, que otorgó ser a otros seres que existieron desde siempre llamados creaturas, creados de la nada. 

La manera de distinguirse es lo que llamaría un metafísico a la dialéctica, es decir, no la ausencia del ser sino un ser que no es el ser perfecto, el ser de la creatura es un ser aminorado comparado con el ser de Dios.


Filosofía y Teología (cosas en común):

  • Sus conclusiones son cosa cierta, ni la razón ni la revelación pueden engañarnos.

  • Aunque se diferencian en métodos podemos considerarlas formando idealmente una sola verdad.

  • Tenemos que llevar lo más lejos posible la interpretación racional de las verdades de la fe, de ascender por la razón hacia la revelación y de volver a descender desde la revelación hacia la razón. Podremos determinar así que las filosofías contradicen los datos de la fe, este desacuerdo es un indicio de error y puesto que el error no puede estar en la revelación es necesario que se encuentre en la filosofía.

  • Existe una teología revelada que son dogmas y una teología natural elaborada por la razón.


Como análisis personal ambas posturas parten en su ideología de un ser superior que es Dios, el que le da al hombre su ser, la forma y la materia que lo distingue como ser, me siento más identificada con la postura de Santo Tomas donde los seres como creaturas que somos partimos de un ser infinito y superior que con el movimiento comienza a ser y ejercer este acto de ser, donde a partir de este se vincula como tal con los demás objetos o personas. Por otro lado, la idea de discontinuidad me suena lógica ya que no todos vemos a este ser divino de la misma forma pero todos participamos y partimos de él. Si bien puede ser cierto que hay seres más perfectos que otros y todos vamos en una misma dirección porque hay un orden de las cosas no creo que la finalidad de todo sea Dios sino la plenitud del ser como uno mismo, por otra parte si me parece importante las posiciones entre sociedades con las que se vincula el hombre para pertenecer y ser parte de su círculo social, como en primer lugar la familia desde donde se educa y adquiere sus hábitos y sus virtudes morales e impulsado por su naturaleza social adquiere más virtudes intelectuales en su relación con los demás y a través de la educación, es por eso que en esa idea de que el hombre es uno y la multiplicidad de seres considero que lo ayudan a llegar a la perfección, aún más con la gracia que lo lleva a un fin divino más allá de la vida como hombre común.


Pensamiento antropológico y cultural de Agustín de Hipona y Tomás de Aquino



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